Gallina sedosa: un auténtico peluche

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Gallina sedosa: un auténtico peluche
   26 de octubre de 2018

Gallina sedosa: un auténtico peluche

La principal seña de identidad de la Sedosa es su peculiar pelaje, aunque puede aparecer de manera ocasional en otras razas

Todo aficionado a la avicultura de ocio ha visto muchas veces estas unas bolas esponjosas, de plumaje suave y mullido, que cacarean, ponen huevos, que parecen un juguete de peluche, se pavonean y reinan nuestros jardines y son elemento imprescindible en exposiciones de avicultura de ocio. No es otra gallina que la raza Sedosa y sólo se necesita echar un simple vistazo a su apariencia para comprender el por qué de su nomenclatura. 

Para conocer un poco más a fondo la historia y los peculiares atributos de esta raza única, AVIOCIO ha contado con la colaboración de Sigrid van Dort, criadora holandesa y experta en genética y en la gallina Sedosa, autora de un libro dedicado en exclusiva a esta raza y una auténtica enciclopedia en materia de avicultura de ocio. 

Historia de la gallina de raza sedosa

Realizar una cronología de la historia y orígenes de esta peculiar raza en unas pocas páginas sería una tarea imposible, pues hay demasiadas fuentes y bibliografía, pero basta con echar un vistazo a toda la literatura publicada para extraer una serie de aspectos interesantes acerca de los orígenes de la gallina Sedosa. 

No se sabe exactamente dónde ni cuándo esta gallina con su singular combinación de atributos (plumaje Sedoso, patas emplumadas, orejillas azules, piel negra, etc.) apareció por primera vez, pero los documentos antiguos que han prevalecido apuntan al continente asiático, concretamente China, aunque otros lugares del Sudeste de Asia como la India y Java se postulan como otros puntos posibles de origen. 

El legado de Marco Polo en sus escritos sobres los  viajes que realizó en el siglo XIII por el continente asiático y los apuntes del naturalista y botánico de la Universidad de Bolonia, Ulises Aldrovandi, que en pleno Renacimiento ya se refirió a unas gallinas con aspecto sedoso son las referencias más antiguas acerca del origen de esta gallina. La Ruta de la Seda pudo estar detrás del desembarco de las gallinas Sedosas en Europa y Estados Unidos, donde en 1874 ya se aprobó el patrón racial. “El origen de la gallina Sedosa es un poco desconocido y se barajan dos hipótesis principales: China y Japón. En la actualidad, en ambos países pueden encontrarse muchas gallinas con las características de la Sedosa y es muy complicado saber cuál es la original”, explica Sigrid Van Dort, criadora holandesa de Sedosa y amplia conocedora de la raza. 

Gallina sedosa: un sinfín de variedades

Desde el punto de vista histórico, la gallina Sedosa puede encuadrarse dentro de las razas ligeras, pues la mayoría de las partes de su cuerpo son de tamaño medio: su talla, la cresta e incluso las plumas de sus patas. “En sus orígenes comenzó siendo una gallina de tamaño ligero, como sigue siendo en la actualidad en Estados Unidos. En Europa y Australia la raza ha ido evolucionando y se distinguen dos tamaños de Sedosa: grande o ligero y enano”, puntualiza Van Dort. La decisión de desarrollar una variedad enana, prosigue, se remonta a la década de 1960 en Holanda. “Un hombre llamado van`t Would pensó en desarrollar la variedad enana de Sedosa, pues a su juicio, era una raza en tierra de nadie, que no era ni gigante como una Cochinchina ni enana como una Nagasaki. Para poner en marcha su nueva creación, utilizó el blanco recesivo de las Calzadas holandesas y, más tarde, para obtener nuevos colores de Sedosa enana, otros criadores emplearon otras razas enanas como Pekín, Nagasaki y la Barbuda de Watermael”. La evolución  y el paso de muchas generaciones han dado lugar a una nanificación de la raza mucho más desarrollada y se han obtenido diversos colores en  la variedad enana. La Sedosa en su tamaño más grande oscila entre los dos kg. de peso del macho y un kg. de la hembra, mientras que en la variedad enana rondan los 600 gramos de peso. 

No contentos con criar una raza tan peculiar, hace unos 15 años, a un grupo de criadores americanos se les ocurrió una disparatada idea: cruzar Sedosas con gallinas de raza cuello pelado. Su intención no era otra que obtener el gen del cuello desnudo y plasmarlo en las gallinas Sedosas, obteniendo así una gallina Sedosa pero con cuyo cuello desprovisto de plumas. Más de diez generaciones de cría dieron lugar a una insólita y atrevida raza que bautizaron con el nombre de “Showgirl” y, aunque aún está en trámites de reconocerse su patrón racial, goza de gran popularidad en territorio americano. Unos años más tarde, a principios del 2000, empezaron a verse las primeras Sedosas con cuello desnudo en Europa a través de importaciones de ejemplares y de huevos procedentes de EEUU y de Canadá (en donde se cría también la línea americana de Sedosa). “Esta variedad de Sedosa comienza a verse cada vez más, pues en sólo cinco años pueden conseguirse unos ejemplares aceptables de Sedosa con cuello desnudo. Su presencia en exposiciones no está generalizada, pero es cuestión de tiempo. Para la Entente Europea, esta peculiar gallina no es bienvenida debido a las leyes del bienestar animal. Podría pensarse que Sedosas de este tipo podrían aguantar mejor el calor, pero no puede negarse la evidencia. Conozco un criador en Texas que introduce sus Sedosas con cuello pelado en cubo de agua fría cuando el mercurio alcanza los 35-40º”, reconoce Van Dort.

Además de por el tamaño, existen otros dos tipos de Sedosa: con barba y sin barba y ambas combinaciones se dan tanto en la Sedosa de tamaño ligero como en la Sedosa enana. Las no barbudas tienen barbillas, un apéndice carnoso, de entre 25 y 40 mm, por debajo del pico, de color morado o granate, visibles y redondeadas, que son mucho más voluminosas en los gallos. Por su parte, las Sedosas barbudas, valga la redundancia, tienen una barba de textura similar y tan poblada y frondosa como el copete que cubre por completo su rostro y que no debería dejar visible ninguna barbilla. 

La Sedosa variedad barbuda

La barbuda es una variedad independiente, por así decirlo, pues la historia de la gallina Sedosa comienza con la no barbuda, variedad antiquísima. Las Sedosas con barba aparecieron de forma independiente tanto en los EE.UU como en Reino Unido a principios del siglo XX. “Tras la II Guerra Mundial, la Sedosa barbuda se extinguió en Reino Unido y los pocos ejemplares que se podían ver en Europa continental en aquella época procedían de importaciones de EEUU que empezaron a hacerse a finales de la década de 1960 y principios de 1970. En la línea americana,  la barba procedía de la raza Paduana y los ejemplares que conformaban estas primeras importaciones estadounidenses, sobre todo los gallos, tenían las patas más largas que la línea europea, aparentando ser más del tipo de Brahma y tenían, además, las crestas más densas y planas. Eran animales en color blanco y negro principalmente, pero pronto empezaron a introducirse en Países bajos gallinas en color perdiz. Otros colores como azul, cuclillo, limón, rojo, lavanda, Isabela o chocolate se fueron incorporando a lo largo de los años. Al mismo tiempo que se producían continuas importaciones de animales, en el viejo continente empezó a desarrollarse una línea totalmente distinta a la americana, también partiendo de gallinas Paduanas. En la década de los 80, criadores alemanes cruzaron Sedosas con Faverolles grande, de ahí que las Sedosas de origen germano tuvieran un mayor volumen. También Faverolles, pero en tamaño enano, fue utilizado por criadores australianos quienes a partir de 1950 obtuvieron Sedosas barbudas. En la actualidad, todas estas líneas de Sedosa se han mezclado”, relata la criadora holandesa. 

La raza Sedosa: una insólita combinación de extras

El plumaje de aspecto sedoso, la piel negra, el color azul de los lóbulos de sus orejillas, la polidactilia, o la presencia de cinco dedos son sólo algunos de los rasgos que hacen de la Sedosa una gallina una raza insólita. “A veces he oído el absurdo comentario de que las Sedosas, por su lindo aspecto y por su apariencia de mascota, son gallinas para mujeres.Nada más lejos de la realidad: la reproducción y la cría de gallina Sedosa es una empresa muy difícil debido a los muchos “extras” que tienen estas simpáticas gallinas y no es una tarea fácil criar una gallina Sedosa si queremos ajustarnos a la perfección a su patrón racial”, apostilla Van Dort.

La principal seña de identidad de la Sedosa es su peculiar pelaje, aunque puede aparecer de manera ocasional en otras razas. En este sentido cabe destacar que en una gallina normal las barbas de cada pluma se ramifican perpendicularmente en barbillas o bárbulas que a su vez se ramifican en una especie de ganchillos que se entrelazan con los ganchillos de barbillas colindantes y funcionan como una especie de velcro. Las barbas de las plumas de la raza Sedosa no tienen estos ganchillos para mantener la pluma unida, por lo que las plumas de las gallinas Sedosas carecen de la consistencia que tienen las plumas de otras razas y les confiere un aspecto sedoso, peludo. Así, las plumas de las Sedosas se deshacen en finas estructuras peludas. Este tipo de plumaje está causado por una mutación genética recesiva llamada hookless (h), voz inglesa que en castellano significa sin ganchos. “La anchura de la pluma determina cuan esponjoso es el plumaje de una Sedosa. Los criadores americanos son expertos en criar ejemplares con el plumaje lo más esponjoso posible. Las Sedosas del tipo americano son criadas de tal forma que sus plumas alcanzan un tamaño muy amplio, introduciendo para ello sangre de la raza Pekín”, detalla. 

La cresta de la Sedosa de línea europea es de un tamaño medio comparado con las americanas debido a las leyes de bienestar animal. Las Sedosas deben tener libertad de visión, ser capaces de ver a su alrededor y de no ser cegados por su cresta, por las protuberancias que forman un gran surco longitudinal. “El tipo de cresta de la Sedosa es uno de sus extras que más controversia generan. En 2011, se puso de manifiesto que existen dos tipos de cresta en las gallinas Sedosas: la cresta en nuez, producida por las interacciones de las mutaciones de la cresta en rosa y de la cresta de guisante, y la cresta en rosa. La cresta en rosa era más visible en las Sedosas originales y las exigencias de la forma de este tipo de cresta se hicieron cada vez más estrictas  y los tres pequeños cuerno sen el extremo de la cresta son ahora una descalificación. La cresta en rosa es necesaria en la variedad sin barba, pues la cresta en nuez inhibe el crecimiento de las barbillas dando a la gallina un aspecto muy feo en su rostro. Las Sedosas sin barba que no tienen barbillas adecuadas y tienen cresta en nuez, deberían tener cresta en rosa porque este gen permite el crecimiento normal de las barbillas. Para las Sedosas barbudas, la cresta en nuez es una ventaja, ya que la barba se esconde en la papada y las barbillas no crecen. La cresta en la hembra no se ve pues está oculta bajo el frondoso copete”, relata Van Dort, una auténtica enciclopedia de avicultura de ocio. 

Los lóbulos de las orejillas de color azul, otro de los atributos típicos de la gallina Sedosa, son resultado de los genes que están implicados en la pigmentación oscura de la piel de las gallinas. “También son de ese color en la variedad cuclillo que tienen piel blanca debido a que el gen que permite el color negro en las capas profundas de la piel (responsable de las patas de color pizarra también) es inhibido por el gen que aporta el color cuclillo. Por tanto, el gen de la piel negra (Fm), no se expresa en este caso, pero las orejillas de color azul siguen estando presentes”, explica Van Dort. La piel negra y también el color negro interior como el visto en la raza Ayam Cemani es un rasgo característico de la gallina Sedosa. “Pero hay más genes que inhiben la expresión del gen Fm, por ejemplo, el gen oro diluido usado en el color leonado y también el alelo e básico (que determina la cantidad de color negro en una gallina) que puede no causar la suficiente melanización por el que la piel de las gallinas sean de un tono más claro tirando a azul y los gallos tengan más color rojo en la cresta en comparación con los colores en que estos genes no están presentes. También, el hasta ahora desconocido gen que causa manchas negras en las Sedosas de color blanco puede causar alteraciones pigmentarias en las Sedosas de piel negra”, indica Van Dort. 

Otro de los extras de la raza Sedosa es que sus patas están completamente emplumadas y que culminan en cinco dedos debido a un gen que provoca la polidactilia, transtorno genético por el que un ejemplar nace con más dedos de los que normalmente debiera. Según el patrón racial, el cuarto y el dedo quinto deben estar bien separados, aunque conseguirlo es más  bien una cuestión de suerte que puede forzarse eligiendo como reproductores los animales con los dedos más separados. La presencia de cuatro dedos es un defecto grave, pues los cinco dedos es una de las características raciales de la Sedosa. Además, las Sedosas tienen jarretes de buitre, pero debido a sus frondosas plumas son invisibles. “Al igual que los genes que provocan las plumas en las patas, los que provocan la polidactilia también son dominantes. A modo de anécdota, criadores holandeses hicieron utilizaron sangre de Rhode Island enano para obtener el color rojo en Sedosas enanas y los cruces consiguientes parecían árboles de navidad, pues tenían más de cinco dedos en cada pata”, relata la experta holandesa.

Por lo que hemos podido ver a simple vista, la raza Sedosa tiene un montón de características y extras peculiares, por lo que hay que prestar un poco más de atención respecto a otras gallinas de raza: la cría de Sedosa ajustándose al patrón racial a la perfección no es del todo fácil pero es un reto bonito y apasionante. Por su carácter, la gallina Sedosa se ha ganado a pulso fama de ser una gallina dócil, tranquila e incluso amigable, convirtiéndose no sólo en una de las razas más populares en las exposiciones de avicultura sino también en nuestros jardines y aviarios. “Debido a su frondoso copete, y especialmente en las hembras porque se desarrolla con mayor volumen, la visión frontal de la gallina puede verse limitada, por lo que les da una cierta inseguridad y les obliga a moverse y actuar con cierta desconfianza y prudencia”, puntualiza la criadora holandesa. “También se ha ganado una reputación, que es totalmente cierta, de que es una buena madre; incluso es empleada para incubar los huevos de otras especies. En el pasado, las Sedosas eran incubadoras por naturaleza.” 

Precisamente, uno de los principales hándicaps en la cría de Sedosa no es otro que su precocidad, pues “empieza a poner y se enclueca demasiado pronto con respecto a otras razas, y por ende, también dejar de poner antes. Las Sedosas se reproducen con facilidad pero lo hacen de manera muy precoz, respecto a otras razas, pues ya en febrero e incluso en enero empiezan a dar los primeros pollitos. Por tanto, es recomendable empezar a coger los huevos de inmediato antes de que la gallina se ponga clueca. Si una gallina Sedosa observa una nidada su alrededor, ella inmediatamente se pone clueca. Cuando las otras razas de gallina empiezan a poner, las Sedosas ya están empollando sus primeros huevos.  Si un avicultor que cría Sedosa y alguna otra raza, está esperando a poner en funcionamiento la incubadora a que el resto de razas pongan, si no se han recogido los huevos previamente no habrá huevos de Sedosa por aquel entonces, pues todas las Sedosas estarán ya empollando. No obstante, alguna Sedosa puede estar incubando huevos prácticamente hasta más allá de la primavera. Para ello, hay que apartarlas del nido (también sin huevos) y forzar a que no se ponga clueca si una gallina está sufriendo. Debe comprobarse la pechuga de la gallina de una manera regular, si salen del nido, si comen y beben bien, las heces, etc.”, detalla.  

Por tanto, agrega, “por su adelanto en la puesta, hay que incubar los huevos de Sedosa a principios de año y dotar a los pollitos que vayan naciendo de mucho calor, pues en esta época todavía hace demasiado frío. Los pollitos son fáciles de criar y, si se opta por la incubación natural, la madre los cuidará a la perfección. Las gallinas que tengan más predisposición a ponerse cluecas se ponen siempre con los gallos jóvenes independientemente de que la gallina no llegue a ponerse hueca. La cloquez puede convertirse en una causa de mortalidad. Si se opta por la incubación natural, se debe prestar especial atención a las plumas de las hembras, pues los pollitos recién nacidos pueden enredarse entre ellas y pueden morir por asifixia. Si algunas de las plumas de la gallina están muy enredadas, puede utilizarse un cepillo para desenmarañarlas”. 

Como la Sedosa no es una raza voladora ni muchos menos, no requiere instalaciones especiales, basta con un cercado de 90 cm. Por su plumaje, no es recomendable que permanezcan a la intemperie si llueve, por lo que es ideal contar un gallinero para que puedan refugiarse los días lluviosos. Es posible juntar más de un gallo, pues no lucharán hasta la muerte; los gallos de la variedad enana tienen más carácter que los de tamaño más grande. 

El primer paso que debe dar un aficionado que quiere a empezar a criar Sedosa es, según Sigrid Van Dort, “conseguir unos buenos ejemplares de un criador serio. Es imprescindible iniciarse con los mejores reproductores posibles y no comprar cualquier animal aunque a simple vista parezca un ejemplar lindo: no hay que comprar una gallina bonita, sino una línea de sangre buena. Si no se tienen suficientes conocimientos de genética hay que empezar a criar un color básico o fácil y no liarse la manta a la cabeza. El color blanco es el más simple y fácil de criar”

 Antes de empezar a criar Sedosa, o cualquier otra raza, añade Van Dort, “es imprescindible empaparse con lectura de artículos o libros especializados o hablar con criadores experimentados, más si cabe acerca de esta raza: la Sedosa es una raza especial. En un país cálido como España, sobre todo en la zona centro y sur, y por su peculiar fisonomía y plumaje, probablemente necesitan refrigeración cuando el mercurio supera los 30º. Para ello, puedo aplicarse agua espolvoreada en el gallinero y generar zonas de sombra. Es recomendable, disponer de una nave de hormigón en vez de un gallinero de madera, pues que este material es más fresco que la madera, pero no todos los criadores pueden permitirse un resort para sus gallinas. Cuando sufrimos olas de calor, hay que ponerse en  el lugar de una gallina Sedosa y tomar medidas para su refrigeración, pero nunca hay que usar agua helada, pues la gallina podría sufrir un ataque al corazón”. 

Si se elige criar una Sedosa con barba, “hay que comprobar continuamente que los pelos de la barba no irritan los ojos del animal. A muchos criadores europeos les gusta la línea americana con sus abundantes crestas y barbas, pero éstos necesitan un cuidado especial. Hay que realizar una especie de vendaje en torno a la cresta para que los animales puedan comer y beber sin problemas y protegerlas siempre de las aves de presa. Además de sus enormes crestas que impiden la vista, son animales ingenuos que no tienen ninguna noción de peligro”. 

Los piojos tienen cierta predilección por las crestas, no sólo por la exuberante cresta de las Sedosas, por lo que “si no observamos las crestas continuamente, los piojos pueden asentarse en la zona del cuello y la silla. Por eso, hay que comprobar el estado de las crestas y aplicar un spray preventivo. Un modo de poder ver si una cresta de una Sedosa está poblada de piojos es cuando las plumas más esponjosas comienzan a desaparecer y la zona más cercana a la piel y la cresta comienzan a languidecer”. 

Por último, para la criadora holandesa, presentar una Sedosa en óptimas condiciones a un campeonato o exposición de avicultura constituye un auténtico desafío. “Los ejemplares deben lavarse a mano concienzudamente y secarse y plancharse el plumaje para que quede especialmente esponjoso. Si es un animal de pluma blanca, podemos utilizar un champú para perros blancos. Las manchas de tierra, por ejemplo, son difíciles de quitar. Es imprescindible comprobar si los animales tienen piojos y ácaros, sobre todo en las patas. Una exposición supone mucho stress para una gallina: viaje, pasar días en una jaula fuera de su hábitat, cambio de entorno y de alimentación, etc. por lo que a su vuelta, es necesario dejarlos solos, apartados del resto, para que se recupere y restablezca su salud. Es recomendable también suministrarles vitaminas extra para reforzar su sistema inmunológico. De igual manera, hay que establecer una cierta cuarentena cuando se suelten en las instalaciones animales que se hayan podido comprar en una exposición u otros animales que vengan de fuera”. 

Por su insólita belleza es considerada como la mascota perfecta y una de las gallinas con más adeptos, la Sedosa es una gallina llamativa y dócil en apariencia pero, a su vez, una raza compleja si queremos cumplir a la perfección todos los parámetros de su patrón racial, debido, como hemos visto, a la cantidad de extras que contiene.

Artículo publicado en la revista AVIOCIO ( número 22)

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